Liceo

Nuestro Sistema Educativo

Con más de 70 años de trayectoria, el Instituto Adventista del Uruguay brinda a sus alumnos una educación integral basado en los principios de la ética cristiana.

Los estudiantes cuentan con amplios salones equipados con recursos multimedia, para brindar clases didácticas y a la vanguardia de materiales que apoyen la comprensión de las temáticas.

Potenciamos el trabajo individual con instancias fuera del aula, donde el estudiante puede entrar en contacto con el docente, para profundizar conocimientos y destrezas necesarias para el avance de su trabajo, todo esto en clases de apoyo y el programa de medio pupilos (extensión horaria).

Nuestro Sistema cree y se sostiene en el principio de la educación integral, es decir, que cubra el cuádruple alcance de la personalidad del individuo: social, mental, físico y espiritual.

Social

Posibilitar la convivencia de grupos mixtos determinada por parámetros de respeto y limpieza moral. 

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liceo mental

Mental

Brindar las posibilidades de un desarrollo académico acorde con las exigencias y realidades de un mundo en permanente renovación tecnológica. El IAU ofrece educación secundaria completa, con orientación psicopedagógica, y también, diferentes clases extracurriculares:

  • Manualidades
  • Carpintería
  • Computación

  • Lengua Portuguesa
  • Cocina
  • Huerta

Físico

Proveer al joven la oportunidad del trabajo útil que le permita adquirir un conocimiento manual, que desarrolle en él el sentido de la responsabilidad frente una tarea específica; paralelamente, ofrecer los medios adecuados para la práctica del deporte sano, recreativo, sostenedor de una salud plena.

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liceo espiritual

Espiritual

Desarrollar en el estudiante principios de fe, altruismo, respeto al prójimo, cortesía y el servicio a los demás. Guiarlo para ser un ciudadano diferente que va más allá de la enseñanza, que construya una sociedad mejor con los valores aprendidos. El aspecto espiritual es parte fundamental en la formación de una personalidad equilibrada. Sin este elemento sería imposible llevar adelante, con éxito, el sistema educativo que sustenta el IAU, dado que el mismo se basa en el conocimiento y respeto de Dios, y en una práctica diaria de la vida cristiana.