Nuestra Historia

Cómo comenzó todo...

La convicción en cuanto a los beneficios inherentes de una educación fundamentada en los principios rectores del cristianismo bíblico, resulta la gran explicación de por qué la Iglesia Adventista del Séptimo Día crea instituciones de enseñanza en el mundo entero.

La juventud uruguaya, por largos años, satisfizo sus anhelos de una educación tal, en el Colegio Adventista del Plata (1898), ubicado en la vecina República Argentina. Muy pronto, sin embargo, debido a diferentes razones mostraron la necesidad de tener en el Uruguay un colegio que pudiera brindar una educación integral y cristiana a todo joven de altos ideales, sin ninguna distinción de clase social, cultural, religiosa o económica, pero llenos de ansias de superación personal y definida vocación de servicio a Dios, a la Patria y a sus semejantes.

Surge el IAU...

El 26 de Mayo de 1943 se acuerda la compra de una propiedad para el futuro colegio.  El pastor Enrique J. Westphal, el entonces presidente de la Misión Uruguaya de los Adventistas del Séptimo Día, fue el pionero visionario que, escuchando el sueño de jóvenes y padres, impulsó e impuso la idea de tener en el Uruguay una institución educativa con internado. El 4 de octubre de 1943 se compró esta propiedad donde nace oficialmente el Instituto Adventista del Uruguay.